República Centroafricana: Diamantes de sangre y violencia sectaria

La República Centroafricana es el ejemplo perfecto de “maldición de los recursos” que genera un constante estado de guerra civil, la destrucción de la sociedad civil y la violación generalizada de los derechos humanos.

Antigua colonia francesa, el país no ha encontrado un solo momento de estabilidad desde su independencia en 1960. Golpes de estado, regímenes dictatoriales, revueltas y motines han marcado la historia reciente del país.

La maldición de los recursos en la República Centroafricana

La república Centroafricana es rica en diamantes, uranio (aunque aún no se ha explotado), madera y oro; pero esto no significa que esta riqueza acabé generando bienestar social a través de infraestructuras y servicios. Al igual que en muchos otros países centroafricanos, las grandes riquezas naturales suponen su caída en desgracia más que su desarrollo económico.

Esto es debido a que, por lo general, cuando existen grandes riquezas en países sin infraestructuras y con instituciones débiles, el único objetivo es la explotación directa de estos recursos. En este tipo de países sin otros medios de conseguir prosperidad (universidades, infraestructuras de comercio, etc.), la presión por llegar al poder, para conseguir el control de los recursos naturales, es muy grande. Una vez que un grupo consigue el poder, posiblemente a través de un golpe de estado, pasa a controlar los recursos, y con los beneficios que éstos generan se mantienen en el poder y controlan al ejército y a los grupos rebeldes aliados. Pero la presión de otros grupos por conseguir el poder es muy grande y, canalizando el descontento existente entre diferentes facciones o jerarquías militares contrarias al gobierno, se puede conseguir dar otro golpe de estado en un ciclo que no tiene fin.

CICLO DE LA MALDICIÓN DE LOS RECURSOS

Último golpe de estado y violencia sectaria en República Centroafricana

Esto es lo que ha sucedido en la República Centroafricana en los últimos 40 años. El último golpe de estado sucedió en marzo de 2013, cuando el grupo rebelde SELEKA (“Coalición” En idioma Sango), tomó el poder que hasta entonces recaía en el presidente Francois Bozize.

SELEKA nace como un acuerdo ente facciones contrarias al gobierno de Bozize y, a pesar de no tener una ideología religiosa, sí que estaba compuesto mayoritariamente por musulmanes del norte.

El líder de SELEKA, Michel Djotodia, suspendió la constitución y la asamblea nacional y se declaró presidente. Desde ese momento, los milicianos de SELEKA, ya en el poder, comenzaron una campaña de robos, asesinatos, violaciones de mujeres, saqueo y reclutamiento de niños soldados.

IDP camp Kabo 01Esto hizo que el grupo autodenominado ANTI-BALAKA (“Anti Machete” Grupos milicianos de autodefensa, originalmente creados para defender a las poblaciones locales de los ataques con machete de grupos armados del Chad y Camerún) comenzarán una campaña de ataques en contra de las minorías musulmanas del país, (el grupo SELEKA atacaba por igual a poblaciones musulmanas y cristianas) provocando así una guerra civil sectaria, que ha causado miles de muertes, y obligado a huir de sus casas a casi 1 millón de personas, en su mayoría musulmanes, de las cuales la mitad se han refugiado en el Chad, Camerún y la República Democrática del Congo.

La financiación de los grupos rebeldes: El saqueo de los recursos

Los grupos rebeldes en el país obtienen financiación para armas a través de la explotación de los recursos mineros y forestales.

Cuando el grupo SELEKA llega al poder en 2013, el país deja de cumplir el proceso Kimberley (que asegura la cadena de logística de los diamantes, desde la explotación a la venta final, para evitar financiar guerras civiles con estos recursos), convirtiendo a la República Centroafricana en el mayor distribuidor de “Diamantes de Sangre” del continente.

Otra fuente de riqueza de los grupos rebeldes es la explotación de los recursos madereros del país. Antaño una de las mayores reservas de madera tropical del mundo, en la actualidad Naciones Unidas estima que aproximadamente unas 700.000 hectáreas se pierden cada año en la región debido al tráfico ilegal.

La falta de ingresos debido a la explotación ilegal de los recursos, unido a que la República Centroafricana cuenta solo con un 2,89% de tierra arable, hace ver que la situación económica y social del país es crítica.  

Respuesta Internacional y situación actual

Ante esta situación la Unión Africana estableció una misión (MISCA) en agosto de 2013 para ayudar a restablecer la seguridad, bajo un mandato del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para usar la fuerza en la protección de civiles.

Pero ante el poco éxito de la misión, Naciones Unidas tomó el mando de la misma en septiembre de 2014 y ha enviado una fuerza de 12.000 cascos azules en una misión integrada en la ya existente MINUSCA.

Francia, que inicialmente desoyó las peticiones de ayuda del gobierno centroafricano contra los rebeldes de SELEKA ha enviado ahora, bajo el mandato de Naciones Unidas unos 2.000 soldados adicionales. Y la Unión Europea únicamente ha enviado un grupo de ciento de soldados.

En enero de 2014, ante la presión internacional, el autoimpuesto presidente y líder se SELEKA huyó a Benín y el grupo SELEKA se ha replegado y ha vuelto a sus bases en el norte del país, donde continúan con su campaña de terror y saqueo a la población local. En su lugar la antigua alcaldesa de Bangui, Catherine Samba-Panza, se ha hecho con el cargo de presidenta interina del país a la espera de nuevas elecciones, aunque esta situación no ha frenado al grupo ANTI-BALAKA en sus ataques contra la población musulmana.

Naciones Unidas califica al país de Estado Fallido, ha acusado a ambos grupos de crímenes de guerra y alerta sobre el riesgo de genocidio y limpieza étnica en el país.

Pero además de las luchas ente los principales grupos rebeldes, existen multitud de otros pequeños grupos que cometen violaciones de derechos humanos contra la población civil. Tal es el caso de los “Zaraguinas– especializados en secuestros de niños para pedir rescates- y el Ejército de Resistencia del Señor, originario de Uganda y liderado por el célebre Joseph Kony, que lleva a cabo pillaje, secuestros y asesinatos en la República Centroafricana.

Control de los recursos y desarme de los grupos rebeldes.

Este conflicto sectario-religioso puede convertirse en un genocidio si la comunidad internacional fracasa en su objetivo de llevar estabilidad y generar un gobierno de concentración, que use los recursos naturales del país en beneficio de la población.

Los pasos dados por la comunidad internacional no son suficientes. Hacen falta más tropas de Naciones Unidas en el terreno (para ayudar al gobierno a controlar todo el territorio), un programa de desarme de las milicias rebeldes, un mayor control de fronteras para evitar la salida de las materias primas de manera ilegal y verificar el cumplimiento del programa Kimberley de explotación de recursos.

RD

Fotografía :IDP camp Kabo 01. por hdptcar (Se han realizado modificaciones)