Las victimas invisibles de la Mutilación Genital Femenina

La ablación del clítoris, también conocida como Mutilación Genital Femenina (MGF) es la eliminación de tejido de los genitales femeninos con el objetivo de eliminar el placer sexual en las mujeres por razones culturales o religiosas.

Actualmente se estima que entre 100 y 140 millones de mujeres en el mundo han sufrido algún tipo de mutilación genital en los países de del África central subsahariana y en otras regiones de la India, Irak e Indonesia. Únicamente tres países: Egipto, Etiopia y Nigeria agrupan a 70 millones de mujeres que han sufrido está mutilación, y cada año en África alrededor de 3 millones de niñas están en riesgo de sufrir esa agresión.

No se tiene constancia clara del origen de esta práctica, pero se cree que se comenzó en el antiguo Egipto y que, a partir de ahí, se extendió al resto del continente africano. Aunque se suela recurrir a motivos religiosos para su ejecución este tipo de mutilaciones están prohibidas en el Islam, y muchos países musulmanes de oriente medio lo prohíben.

Las consecuencias de esta práctica son devastadoras: a la pérdida de sensibilidad se une el daño psicológico y el riesgo de muerte por infección o pérdida de sangre.

Expansión de la Mutilación Genital Femenina

La presión internacional hace que cada vez más países prohíban este tipo de agresiones pero al ser una práctica llevada a cabo en la intimidad familiar se hace muy difícil su persecución. La pérdida del poder central de muchos estados en África y Oriente Medio y el riesgo de convertirse en Estados Fallidos hace imposible la prohibición de estas prácticas.  En muchos de estos estados fallidos los grupos armados radicales que se hacen con el poder en diferentes zonas de los mismos fuerzan a las mujeres a sufrir estas agresiones. Esto Sucede en Somalia y en Nigeria que son dos de los países con más víctimas de esta práctica.

Recientemente el Estado Islámico, que controla grandes regiones de Siria e Iraq ha ordenado que todas las niñas y mujeres de Mosul, la segunda ciudad de Irak, sean sometidas a la mutilación genital femenina.

Se están dando casos de Mutilación Genital Femenina incluso en países occidentales, en especial en la unión Europea, donde grupos procedentes de los países y regiones en donde se practica continúan realizando mutilaciones genitales en entornos familiares cerrados, con la dificultad que eso implica para su persecución e identificación y la atención médica de las víctimas.

El futuro de la Mutilación Genital Femenina

Para tener claros signos de que se está poniendo fin a estas agresiones se requiere una infraestructura social completa en los países en donde se aplica, tanto sanitaria como educacional y un marco consolidado de respeto a los derechos humanos. La presión internacional puede crear una voluntad política local que puede ser apoyada por el trabajo de las ONG y el soporte de los donantes internacionales. Este puede ser el caso para países Como Kenia, Egipto, Tanzania, Indonesia y la India.

Pero la ausencia de gobierno y la disfuncionalidad de las instituciones que están sufriendo países como Somalia, Nigeria, Irak, Yemen, República Centroafricana, entre otros hacen que los grupos tribales radicales apliquen su propia ley en los territorios que controlan. En estos países el número de víctimas seguirá en aumento y permanecerán prácticamente en el anonimato.

RD

Fotografía: Alimatu Dimonekene speaking at Girl Summit 2014. Por kay 222  (Se han realizado modificaciones).