Europa en la encrucijada

BelgicaLos atentados terroristas llevados a cabo en Bruselas, en el aeropuerto y en el metro, reviven el mayor miedo que tiene la sociedad occidental, el de que ciudadanos, no ya con la nacionalidad, sino incluso nacidos en Europa, lleven a cabo atentados islamistas contra su propia población.

Estos temores chocan directamente con el ideal de tolerancia civil europea, y hacen que, buena parte de la población se cuestione el actual modelo social, y vuelvan a aparecer ideas de extrema derecha con respecto a los derechos y obligaciones de los inmigrantes y de las minorías étnicas y religiosas.

La sociedad europea ya ha sufrido (y ha sabido gestionar) el terrorismo en el pasado, islámico y también nacionalista, con décadas de atentados y miles de muertos causados por el IRA en Irlanda y UK y ETA en España y Francia entre otros; pero tiene una sensibilidad especial hacia las amenazas que vienen de grupos fundamentalistas islámicos, y eso puede hacer que la población se vuelva hacia sus minorías religiosas (Se ha registrado un aumento de los ataques a mezquitas desde el pasado año en toda Europa) y el poder político tome medidas que no se centren en atajar la amenaza del terrorismo (Gestión de los refugiados sirios por ejemplo).

Pero los temores de la sociedad europea hacia sus minorías religiosas chocan con la realidad de la situación global del terrorismo. La inmensa mayoría de las casi 33.000 víctimas mortales por ataques terroristas en 2014 fueron musulmanes, en ataques llevados a cabo mayoritariamente en Nigeria, Pakistán, Afganistán e Irak.

El auge del terrorismo en el mundo

La gestión de la amenaza terrorista en Europa

Ha quedado demostrado que el Estado Islámico tiene la capacidad y la infraestructura necesaria para golpear el corazón de Europa. La laxitud belga he permitido, seguramente por el espacio de varios años, que se cree una red de captación, financiación y, en último término, ejecución de los últimos atentados en Francia y Bélgica.

Esta estructura, que está basada en la búsqueda de “lobos solitarios” a los que adoctrinar y lanzar como arma, es obvio que cuenta con una infraestructura logística y financiera con la que conseguir armas y explosivos, y es en desmantelar esta estructura donde deben centrarse los esfuerzos policiales y políticos.

Tras los atentados en París el 13 de noviembre, el gobierno francés lanzó inmediatamente medidas militares contra el estado islámico en Siria, y reavivó el discurso de la conveniencia de cerrar las fronteras a la población refugiada de los conflictos en Siria y Afganistán, e incluso llegar a suspender el espacio Schengen. Este mensaje ha calado en casi todos los países fomentando la insolidaridad, los ideales nacionalistas y el aumento del sentimiento anti musulmán.

Poco se ha hecho, o al menos que la ciudadanía haya podido tener conocimiento, en la lucha contra las mafias que trasportan refugiados (y que también se dedican al tráfico de drogas y armas), en luchas contra las rutas de formación de yihadistas que viajan a Yemen o Siria, y en centralizar toda la información de los cuerpos de seguridad con respecto a la lucha contra el terrorismo.

¿Por qué Bélgica?

Esta situación ha tenido su epicentro en Bélgica debido a las siguientes causas:

  • Bélgica es una república federal con muy poco poder estatal centralizado. Entre 2010 y 2011 Bélgica no pudo ser capaz de formar gobierno durante 541 días. Esta situación, que es vista con agrado por grupos nacionalistas o en países federales que quieren que toda la gestión de un país recaiga sobre las regiones, tiene su contrapartida en que, el poder ejecutivo (que es quién maneja los ministerios de interior, defensa y los cuerpos de seguridad) está en funciones, y no tiene la plena operatividad que un ejecutivo consolidado.
  • Esta descentralización belga tiene su mayor exponente en sus cuerpos de seguridad, que llegó a estar descentralizada en 19 cuerpos diferentes (uno por cada región federal). Actualmente son 6 los cuerpos policiales existentes en Bélgica con una gran falta de comunicación entre ellos.
  • Poca regulación en la gestión de armas: derivado de una laxa política de gestión y que convierte a Bélgica en uno de los países de la Unión Europa donde más fácil es conseguir armas de contrabando.
  • Molenbeek: El céntrico barrio de Bruselas se ha convertido en un gueto durante los últimos años, con una tasa de desempleo del 40% y completamente abandonado por el gobierno y relegada su política a la gestión local.

El objetivo del terror

El yihadismo está en guerra contra todo el que no comparta su visión del Islam. Musulmán o no. Grupos como el Estado Islámico han crecido gracias al caos dejado por conflictos que la comunidad internacional no ha sabido o no ha podido solucionar.

En estos países su fuente de captación es precisamente el caos. En un estado fallido ellos tiene la capacidad para generar “un orden”, “Su orden”, y en muchos casos la población  local lo acepta antes que el caos total. Este es el caso en Siria, En la zona norte de Nigeria (y sur de Chad), en Somalia, y recientemente en Libia.

Pero si el caos dejado por un estado fallido es la mejor fuente de captación y crecimiento de estos grupos en Oriente Medio y África, la islamofobia es el otro punto de captación esta vez en los países del primer mundo, y despertar y alimentar este sentimiento es su objetivo final.

Los gobiernos de Europa están reaccionado a los atentados justo del mismo modo que los terroristas quieren. Para ello los terroristas eligen con precisión a los símbolos de la cultura europea como objetivo de sus ataques: Estadios de futbol, salas de concierto, zonas de bares en París (atacando la cultura del ocio), y el trasporte aeroportuario y el Metro de Bruselas (atacando la cultura laboral).

El objetivo en Europa es fomentar la islamofibia (y está funcionado). Con cada acción terrorista Europa se vuelve más intransigente, se asila más (debilitándose más) y toma medidas que más tienen que ver con el nacionalismo y la imagen de potencia mundial, que con la búsqueda de la eliminación del terrorismo.

Europa más dividida que nunca y ante sus mayores amenazas

La unión Europea se encuentra hoy más dividida que nunca, y los frentes son cada vez mayores:

  • Euroescepticismo: EL próximo referéndum en UK para salir de la Unión es el primer paso hacia una desintegración o una descentralización, dando a los países más control migratorio pero descentralizando también medidas conjuntas para luchar contra la amenaza del terrorismo.
  • Populismo: Un ataque a Bruselas es visto como un ataque a la Unión Europea. Los posibles futuros ataques en otros lugares también pueden ser vistos de esa manera, fomentando el sentimiento nacionalista euroescéptico (Los partidos a favor de la salida de la Unión Europea en el Reino Unido afirman que estar fuera de la UE protegerá a Reino Unido contra la amenaza del terrorismo).
  • Gestión de la crisis de refugiados: Los refugiados sirios son los grandes perdedores del mundo y se han convertido en moneda de cambio entre gobiernos, grupos guerrilleros, mafias y grupos terroristas. Su situación es trágica y estamos posiblemente ante la mayor tragedia humanitaria desde la segunda guerra mundial.
  • Rusia: La anexión de la península de Crimea y el apoyo de Rusia a los separatistas ucranianos ha hecho saltar por los aires la política de inviolabilidad de las fronteras acordada en 1975 en el acuerdo de Helsinki (del que nació la OSCE: Organización para la seguridad y cooperación europea).  Muchos países de Europa del Este (Polonia y los países bálticos) ven como una amenaza directa la reciente actitud de Rusia, mientras que otros se ven afectados económicamente por las sanciones impuestas al gobierno de Putin y quieren una vuelta a las relaciones comerciales con Rusia.

Y a todas ellas se une el terrorismo, con un aumento de los ataques y sin una coordinación ni toma de medidas conjuntas, y un repunte en los sentimientos anti islámicos pero también anti europeos (que se ponen de manifiesto al dar la espalda en muchos casos a los valores identitarios de la EU de solidaridad, igualdad y respecto y defensa de los derechos humanos).

Con todo una cosa es segura; Europa solo sobrevivirá si permanece unida, aunque las amenazas a las que se enfrenta no ha dejado de crecer desde la crisis económica de 2008.

RD

Fotografía de portada: Angel & National Flag of Belgium, Martyrs’ Square – Place des Martyrs – Martelaarsplaats, Brussels, Belgium, por Dr Les (Leszek – Leslie) Sachs