El plan de acción integral conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés) es el nombre que tiene el acuerdo nuclear con Irán del que Estados Unidos acaba de retirarse unilateralmente.

El acuerdo fue promovido por la Unión Europa a través de sus miembros con capacidad nuclear (Francia y Reino Unido) más Alemania, a quien luego se unieron el resto de los países con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (Estados Unidos, Rusia y China). Firmado en 2015, el acuerdo culminó un trabajo de negociaciones de más de 10 años que fue además respaldado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en su resolución 2231.

Según lo acordado, Irán se comprometía a cumplir con exactitud el Tratado de No Proliferación Nuclear (NPT), detener cualquier tipo de enriquecimiento de uranio que pudiera ser usado como combustible de una bomba nuclear y volver a permitir un exhaustivo control y revisión de sus instalaciones nucleares por parte de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (IAEA, por sus siglas en ingles), organismo que ha confirmado hasta la fecha el cumplimiento por parte de Irán con el acuerdo.

El papel de Irán en oriente medio.

Irán es una gran potencia en oriente medio que, igual que el resto de las potencias nucleares, ha buscado desarrollar armas nucleares como baza para asegurar la estabilidad en su región. Esto incluye a Israel (Irán no ha reconocido nunca a Israel como estado), Estados Unidos (debido al riesgo que suponen para Irán las intervenciones americanas en oriente medio durante las últimas décadas) y al resto de mundo árabe de mayoría suní encabezado por Arabia Saudí (con el objetivo de evitar otro conflicto como la guerra Irán-Iraq de los años 90).

Además de la posible búsqueda de un arsenal nuclear, Irán (al igual que Isael, Arabia Saudí, Estados Unidos o Rusia) trata de ampliar su influencia en una región (oriente medio) que considera que le es manifiestamente hostil, apoyando para ello a diferentes países/grupos:

  • Irak: Tras la caída del régimen de Sadam Husein y la salida de la mayoría de las tropas estadounidenses del país, Irak se ha convertido en aliado de Irán debido a la mayoría de población chií (especialmente en el sur del país) que ha consolidado un gobierno chií encabezado por el partido Islámico Dawa y el primer ministro al-Abadi.
  • El Líbano: Irán apoya al grupo armado chií Hezbollah desde los orígenes del grupo como respuesta a la invasión israelí del Líbano. Mientras la rama militar de Hezbollah es considerado como grupo terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, su rama política se acaba de consolidar como fuerza indispensable para formar gobierno en el país después de las elecciones parlamentarias del pasado 6 de mayo.
  • Siria: Irán ha sido siempre aliado del gobierno alauita (secta sincrética perteneciente a la rama Imaní del islam chií) encabezado por Bashar al Assad. El apoyo iraní ha ayudado al régimen sirio a sobrevivir a pesar de los crímenes de guerra cometidos en el conflicto (entre los que destaca el ataque con armas químicas sobre poblaciones civiles) que han generado más de 300.000 muertos, 5 millones de refugiados en el extranjero y otros tantos millones de desplazados en el interior de Siria (de una población original de 20 millones).
  • Yemen: Irán apoya en el país al grupo rebelde hutí, de origen zaidí (dentro de la rama chií) que ha conseguido controlar el norte del país (incluida la capital Sanaá) y que está en guerra con Arabia Saudí en un conflicto activo desde 2015.

¿Que supone la salida de Estados Unidos del plan de acción integral conjunto?

En mi opinión es el apoyo a diferentes gobiernos o grupos insurgentes chiíes, que va en contra de los intereses de Arabia Saudí e Israel, lo que ha propiciado la salida del acuerdo nuclear por parte de los Estados Unidos. Con esta medida, los Estados Unidos pretenden iniciar una nueva batería de sanciones contra Irán, con el objetivo de disminuir su influencia en oriente medio en beneficio de Arabia Saudí e Israel.

Con respecto a las aspiraciones nucleares de Irán, no parece que de momento vaya a haber un cambio por parte del país persa en ese sentido. El plan de acción integral conjunto (JCPOA) aun sigue en vigor a pesar de la retirada de los Estados Unidos (la retirada de un país de un acuerdo internacional no implica la terminación de dicho acuerdo. Tómese como ejemplo el Brexit, que no termina el tratado de la Unión Europea). Esto ha quedado de manifiesto en la declaración de la Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini, en la que muestra su apoyo y compromiso al JCPOA mientras Irán continúe cumpliendo con el acuerdo según las inspecciones de la Agencia Internacional de la Energía Atómica.

La retirada de un país de un acuerdo internacional no implica la terminación de dicho acuerdo. Tómese como ejemplo el Brexit, que no termina el tratado de la Unión Europea

En ese sentido la acción del presidente Trump puede darle el redito político que busca. Por un lado, acaba con el legado político del expresidente Obama sin poner en riesgo (de momento) que Irán busque de nuevo reactivar su programa de armas nucleares, por otro aumenta su imagen de líder fuerte ante sus votantes, y todo ello mientras ayuda a Arabia Saudí e Israel a consolidar su posición política y militar en oriente medio (región en la que Estados Unidos quiere aún ser arbitro a pesar de su cada vez menor presencia militar).

El único punto negativo para los Estados Unidos puede ser el hecho de que Irán no volverá a confiar nunca en un acuerdo firmado con este país, hecho que no parece preocupar en exceso a la administración que dirige Donald Trump, que cuenta con mantener a Irán en la lista de adversarios en el medio-largo plazo.

Ricardo Diez

Fotografía de portada: Will President Trump end the Iran deal?, por Marco Verch