El mito de la independencia de la Unión Europea: Suiza y Noruega

En los últimos meses, debido a las consecuencias de la crisis económica, han aparecido numerosos partidos denominados “Euroescépticos”, que abogan por la salida de sus correspondientes países de la Unión Europea para no tener que cumplir con los acuerdos de libre comercio y libre tránsito de mercancías y personas entre otras políticas.

Estos partidos, generalmente de derechas o extrema derecha, han proliferado en Holanda, Alemania, Reino Unido e Incluso en Francia. El propio Primer Ministro británico, David Cameron, incluyó en su programa electoral un referéndum sobre la permanencia de su país en la Unión Europea, que se llevará a cabo a finales de 2017, marcando un nuevo capítulo en el debate de la permanencia que en el Reino Unido existe desde su entrada en la EU en 1973.

Todos estos partidos, sin importar el espectro político, argumentan las ventajas de la salida de la Unión Europea poniendo como ejemplo de Independencia política y autogobierno a países como Noruega y Suiza (ambos países rechazaron entrar en la EU a través de varios referéndums, los últimos de ellos en 1994 y 2001 respectivamente).

Las concesiones de Suiza a la Unión Europea.

Suiza siempre se ha vanagloriado de su independencia política y económica y de su neutralizad militar. El segundo aspecto se mantiene intacto, pero el país ha visto muchas de sus banderas de independencia caídas a favor de la Unión Europea, con el inconveniente añadido de que el país no participa en el proceso de toma de decisión de las políticas de la Unión Europea que debe de cumplir.

El secreto bancario: Especificado como tal en su propia constitución; las presiones de la Unión Europea y de los Estados Unidos (Inicialmente tras el 11 de septiembre y con más intensidad durante la actual crisis económica) han acabado por hacer ceder a Suiza bajo la amenaza de que sus grandes bancos (USB y Credit Suisse) pudieran perder la licencia para operar en Dólares y Euros. Sirva como nota que las últimas detenciones en relación a la corrupción de la FIFA se han llevado a cabo en Suiza a petición de los Estados Unidos.

La democracia directa suiza: Recientemente, los suizos llevaron a cabo un referéndum para limitar la entrada de inmigrantes en el país, hecho que los partidos de derecha y extrema derecha, tanto suizos como de diferentes países de la Unión Europea, alabaron y expusieron como ejemplo de independencia política y social. El problema para Suiza es que esta legislación no puede aplicarse a ciudadanos de la Unión Europea (que forman el 85% de los residentes extranjeros en el país), debido a que los acuerdos bilaterales entre Suiza y la UE obligan al país a adoptar las mismas políticas de movilidad migratoria de la EU (Por no hablar de que Suiza es miembro del Espacio Schengen).

La dependencia económica de Suiza y Noruega

La mayoría de las importaciones y exportaciones de Suiza y Noruega se llevan a cabo con la Unión Europea. Esto hace que los dos países hayan tenido que firmar acuerdos bilaterales de comercio (en el Caso Suizo) y entrar en el Espacio Económico Europeo a través de la EFTA (En el caso de Noruega). Esta relación comercial hace que los dos países tengan que cumplir la legislación de la EU relativa a libre comercio de personas, mercancías y capitales.

Debido a esta dependencia de Noruega y Suiza del comercio con la Unión Europea, ambos países se ven obligados a aprobar legislaciones que son escritas en Bruselas y en la que, ni sus gobiernos, ni sus ciudadanos han votado ni participado en su redacción. Estas legislaciones aplican no solo a libre comercio y no discriminación de empresas europeas, sino también a libre tránsito mercancías y personas, fiscalidad y política monetaria (al depender estas dos economías de las fluctuaciones del Euro con respecto a sus propias monedas), Acuerdo de Schengen, Centro de vigilancia de drogas de la UE, Frontex y la Agencia Europea de defensa entre otros.

El francogeddon.

La dependencia de las monedas locales de estos países con el Euro tiene su máximo exponente en el caso suizo.

Durante la reciente crisis económica, la moneda Suiza se convirtió en refugio de inversiones debido a las dudas existentes sobre la supervivencia del Euro. Esto hizo que el Franco Suizo alcanzara cotizaciones record por lo que el gobierno decidió en 2011 anclar su valor a la cotización del Euro. Para ello tuvo que comprar miles de millones de euros hasta alcanzar la cifra de aproximadamente 500 billones de Euros (un 75% de PIB de Suiza). Llegado a este punto al gobierno no le quedó más remedio de desligar su moneda ante el riesgo de una quiebra si el euro perdía valor.

Esto genero una subida del valor del Franco Suizo sin precedentes, que hizo que la bolsa Suiza se hundiera y que los precios alcanzaran máximos que obligaban a los ciudadanos suizos a hacer la compra diaria en los países vecinos (mucho más barata al pagarse en Euros).

No existen países independientes en la era de la globalización

Todos estos problemas vienen generados por el hecho de no formar parte de la Unión Europea. Tener que llevar a cabo acuerdos de comercio en una relación de 1 país contra 28 siempre generará una situación desfavorable para dicho país que, una vez llegado al acuerdo, además tiene que cumplir con una legislación en la que no han participado para su aprobación.

Esta es la parte que los partidos euroescépticos (y en última instancia incluso el gobierno griego), y los partidos nacionalistas que pretenden crear nuevas naciones, ocultan a su electorado. Planteando en el primer caso que salir de la Unión Europea traerá más ventajas debido a una supuesta mayor independencia económica y política, y en el segundo caso que ser un nuevo país fuera de la Unión Europea (a la espera de su posible acceso) no es una situación negativa en comparación con la nueva independencia ganada.

RD

Fotografía: Patriotic Mountains por Pranavian (Se han realizado modificaciones).